Tecnología obsoleta, el negocio pendiendo de un hilo

Muchas veces la imposibilidad de invertir en el negocio nos hace trabajar con tecnología obsoleta. No podemos permitirnos el gasto que nos supone un ordenador nuevo, un nuevo programa o peor todavía si lo que tenemos que renovar es el servidor. Pero no acometer esta inversión también implica un riesgo aún mayor, trabajar con tecnología obsoleta supone tener el negocio pendiendo de un hilo.

Porque supone jugarse a cara o cruz llegar al día siguiente y que todo esté funcionando. En muchas ocasiones sabemos que está agotada, que deberíamos cambiar, pero no tenemos los recursos necesarios para hacerlo, nuestro negocio está en un mal momento y no sabemos que va a pasar en el futuro, etc. En estos casos un fallo grave puede acabar precipitando el cierre del negocio.

Tecnología crítica en el negocio obsoleta, al menos asegurate de salvar tus datos

Según sea de crítica la tecnología que está obsoleta así afectará al negocio. Lo mismo puede ser el horno de pan de un panadero que el servidor de una gestoría. Si todo nuestro negocio depende de esta tecnología tendremos un grave problema. Lo ideal en estos casos es ser previsores y al menos invertir tiempo en planificar un buen sistema de copia de seguridadpara que al menos los datos estén a salvo para recuperarlos en otro dispositivo si es necesario.

Igualmente es interesante ir recopilando toda la información necesaria por si llega el caso de necesitar migrar a otra infraestructura un servidor o un ordenador, tener las licencias de losprogramas que tenemos instalados, saber si son compatibles con las versiones actuales que podemos adquirir, etc. Lo mismo con las configuraciones de cuentas de correo, contraseñas, etc. que muchas veces ni siquiera recordamos. En definitiva todo lo necesario para poder seguir trabajando.

Virtualización, una solución de emergencia factible

Otra opción es virtualizar directamente la máquina o máquinas que queremos preservar, se trataría de hacer un clon virtual de esta máquina que luego podríamos poner en marcha en otro equipo, en otro servidor, etc. Sería la opción más rápida para asegurarse una transición dulce, al menos si el problema se presenta de improviso y llega un día en el que no podemos poner en marcha nuestro negocio por esta circunstancia.

Lo malo es que para ello vamos a necesitar adquirir una nueva máquina más potente, y no siempre es posible hacerlo. En todo caso hay soluciones que, como digo, podrían servir de transición para facilitar la continuidad del negocio. Además si tenemos programas antiguos que no queremos tocar es una buena oportunidad para poder seguir utilizándolos.

Productividad, la gran penalizada por la tecnología obsoleta

Por último es importante señalar que esta tecnología obsoleta en ocasiones lo que hace espenalizar de forma grave la productividad que podemos conseguir en su uso. A veces se entra en una espiral de falta de inversión, que no se mejora por una baja productividad que tiene asociada, donde es muy complicado romper este círculo vicioso.

Sólo nos damos cuenta de todo el tiempo que hemos perdido cuando renovamos algo, y vemos la cantidad de horas podríamos habernos ahorrado y como este gasto que a veces nos hemos visto obligados a realizar muchas veces se convierte en una buena inversión que nos devuelve en forma de más tareas finalizadas en el mismo tiempo. Esto se nota mucho en esos momentos en los que el empleado es más rápido que el ordenador y tiene que estar esperando a que ejecute determinadas órdenes.

Fuente: www.pymesyautonomos.com

Imagen | jking

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